Partido sin muchas ocasiones en Enschede. Un partido en el que el Twente matuvo la porteria a cero y además consiguió un gol por medio de un gravísimo error arbitrar en el minuto 61. El escocés Craig Thomson pitó un penalti inexistente después de que De Jong se tropieza solo cerca del área del Schalke y el arbitro pita la pena máxima, que fue lanzada por el propio De Jong. Además, el jugador que estaba cerca de la jugada, Matip, fue expulsado. Así acabaría el encuentro.