El FC Barcelona casi sentenció hoy los cuartos
de final ante el Bayern de Múnich con una goleada (4-0) firmada en una
primera parte perfecta, que luego se encargó de controlar en el segundo
periodo, ante un conjunto bávaro que pudo notar las numerosas ausencias
en su línea defensiva, pero que en ataque no demostró para nada su
potencial.
El Barça arrolló al Bayern de Múnich en una primera mitad en la
que sólo los azulgrana parecieron salir al terreno de juego. Con un
control absoluto del juego y del balón, movieron al rival a su antojo,
amarrando el balón con tranquilidad para acelerar el ritmo a placer, y
así abrieron el cerrojo alemán, bien posicionado hasta el primer gol.
Y es que el Bayern sólo se acercó una vez, y sin peligro, al marco
defendido por un Valdés que fue un espectador de lujo. El Barcelona,
transformado de nuevo en máquina apisonadora, pasó por encima de los
bávaros de los pies de sus tres delanteros, que firmaron un primer
tiempo de libro, pues de ellos salieron los cuatro goles y las
respectivas asistencias. Hoy, con Xavi e Iniesta en el centro, los
balones llegaban en perfectas ocasiones a las bandas blaugrana para que
Messi, Eto'o y Henry, más generosos que nunca, se 'regalaran' los goles.
Como pidió Guardiola, quien por cierto fue expulsado por protestar
una injusta amarilla a Messi por supuesta simulación de penalti, el
Barça salió a atacar. Así, en el minuto 12 el marcador ya contemplaba un
2-0 que, al descanso, era ya de 4-0. Tras una primera acción fallida de
Henry, Messi abrió la lata a pase de Eto'o y, cuatro minutos después,
se cambiaron las tornas para que el argentino asistiera al camerunés,
que coló el balón entre las piernas de Butt.
Solo Ribery lo intentaba en el Bayern, pero Alves y Márquez le
hicieron un buen marcaje y anularon cualquier opción para el francés.
Además, los blaugrana no aflojaron y encarrilaron buenas jugadas de
ataque hasta que, en el 36, llegó el tercer gol, segundo de Messi, a
pase de Henry. El astro argentino recogió, tirándose al césped, una gran
jugada del francés con autopase incluido.
El buen trabajo del francés tuvo su premio a tres minutos del
final. Ahora sí, la tercera punta del tridente ofensivo blaugrana se
sumó de pleno a la fiesta, al festival, de los catalanes sobre el
conjunto bávaro. Además, el gol del francés, que colocó el balón con
calidad y suavidad con un chut de primeras, culminó una larga y
elaborada jugada de los locales, que hicieron un rondo con los alemanes.
Tal era la impotencia de los alemanes que una ocasión que tuvieron
la desaprovecharon. Franck Ribéry, ya en el 45, tuvo una buena jugada
pero disparó suave y demasiado cruzado. Con este bagaje ofensivo, el
Bayern no se pareció en nada al que le endosó un 12-1 en el global de la
eliminatoria al Sporting de Portugal en los octavos de final.
Tras el descanso, el ritmo de juego bajó aunque la tónica fue la
misma, dominio total de los blaugrana. Con la falta de ritmo, también
disminuyeron las ocasiones de gol. No obstante, el Barça no renunciaba a
ellas y, de hecho, Butt salvó con una fantástica parada el posible
quinto gol y tercero de la 'Pulga', con un disparo lejano.
En el minuto 70 se vio la primera gran ocasión visitante, que el
capitán Puyol solucionó de tajo. Tras un buen pase al interior del área
que habilitó un mano a mano de Zé Roberto con Valdés, Puyol llegó como
un rayo para lanzarse al suelo y desviar a córner el disparo del
brasileño. Como respuesta, más control del balón por parte de los
azulgrana y una gran ocasión de Iniesta.
El manchego, como extremo izquierdo con la entrada de Keita por
Henry, dio otra lección de fútbol y a punto estuvo de marcar. Tras una
gran jugada por la banda izquierda, en la que cada partido se encuentra
más cómodo, disparó alto por encima de Butt. El quinto pudo llegar, pero
la mala fortuna lo evitó.
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