El mezquino planteamiento del Olympiacos de Ernesto Valverde fue efectivo, aun el Metalist mereció más. El Metalist dominó casi todo el partido, pero los griegos aguantaron, sobretodo la primera mitad, con varias envestidas de los ucranianos. Ya en la segunda mitad, al comienzo, un solitario gol de David Fuster a los 50 minutos supuso el 0-1. El Metalist intentó buscar el empate durante lo que restó de encuentro, sin exito. Ahora, el Olympiacos partirá de favorito en el encuentro de vuelta, en el infierno griego del Gregórios Karaïskákis.