Doblete de Pedrito además de los dos de
Sergi Roberto y Montoya para golear a un BATE Borisov que no tuvo
opción a la hora de conseguir su objetivo de permanencia en la Europa
League.
Tal y como era de esperar, el Barça de este último partido de
Champions salía al terreno de juego con una media de edad más baja de
lo habitual, pero con un talante de nuevas promesas de la Masía que
hacen augurar un futuro próspero en este equipo.
Destacaban la aparición en el equipo titular de los hermanos Alcántara, y
de una defensa jovencita, a excepción de Maxwell, uno de los pocos
jugadores del primer equipo convocado para esta ocasión. También habría
sorpresas en medio campo con un destacado Sergi Roberto, en su segundo
partido de Champions, acompañando a Thiago y Dos Santos.
En frente, un BATE Borisov dispuesto a darlo todo y con la Europa
League en juego, pero conocedores de que aunque joven, el Barça es el
Barça y se precisaría de mucho trabajo para conseguir el objetivo
europeo para los bielorrusos.
Y fue así como el Barça avisaba nada más comenzar el partido, con una buena acción individual de Rafinha que, a pase de Cuenca prueba ante la portería del portero del BATE.
El monólogo barcelonista se hace evidente, como en tantos otros
partidos. Esta vez sin embargo, no con los mismo protagonistas de
siempre, si no con los del futuro. Control del balón para los de
Guardiola que impedía al BATE no tener su primera oportunidad clara
hasta el minuto 15 cuando Likhtarovich intenta dejársela a un compañero
en pase de la muerte, tras un perfecto control de pecho. La jugada
queda en nada.
En poco más que eso se quedaría la aportación ofensiva del BATE
Borisov, que ciertamente no parecía jugarse su presencia en Europa,
sobretodo por la intensidad que estaba ofreciendo.
Los jugadores del Barça, muy activos en este partido, sobretodo
Isaac Cuenca se mostraba muy atrevido, más si cabe, seguramente por la
presencia de más jugadores de su “calaña”. También el joven Sergi Roberto en el medio campo, demostrando que muy pronto tiene pensado llegar al primer equipo.
Sería precisamente el jugador del Barça B el que se encargaría de
dar la noche a los Bielorrusos con el primer gol del Barça. Tras un
pase mágico de Thiago, es Pedro el que la puntea para que finalmente
Sergi Roberto la mate al palo izquierdo, consiguiendo así el primero.
Gol que subía al marcador a diez minutos del final de la primera
parte, tramo de tiempo que continuó en la línea controladora del Barça,
con el BATE Borisov sometido por los niños de la Masia.
Mismo guión en el segundo tiempo. Pedro nada más salir pone un balón
que no entra por poco, tras una triangulación increíble de los
hermanos Alcántara y Sergi Roberto. Los chavales jugaban tan atractivo
como los mayores y el BATE no podía pararlos.
Los Bielorrusos, anulados por el juego de los niños de Guardiola, no conseguían salir de su campo para, como poco, poder
montar alguna contra que les permitiese dar con el empate que les
pudiera dar alguna opción para seguir en competición europea a través
de la Europa League.
Al borde del sesenta, es Fontàs al más puro estilo Piquenbauer el
que se incorpora al ataque para marcar un golazo que finalmente
acabaría anulado por posición antirreglamentaria.
Antesala del segundo gol del Barça que llegaba poco después de mano
de Isaac Cuenca que se marcaba un jugadón de los que hacen historia,
que entraba por el centro para abrirla fácilmente directa a la entrada
de Martín Montoya que le pega el zapatazo a gol.
Y como no hay dos sin tres, para que esperar si el tercer gol se
puede hacer efectivo en poco tiempo. Y es que solo cuatro minutos
después, es el protagonista de la anterior jugada, Isaac Cuenca, el que de nuevo entra como una flecha en el área y habilitaba a Pedro Rodríguez para que bata a Gutor de tacón.
Delicatessen blaugrana en este equipo improvisado por Guardiola, que
daba entrada en los segundos cuarenta y cinco a otra de las perlas de
la Masia, Gerard Deloufeu. También entraba Muniesa, en una posición no
habitual para el defensa, sustituyendo a Rafinha en medio campo.
En la media hora que restó hubo tiempo para muchas cosas. La ovación
a Sergi Roberto en el cambio, la entrada en el BATE del ya mítico
Mateja Kezman y al Barça de marcar el cuarto, esta vez de penalti en el
88 y obra de Pedro Rodríguez, que se marchaba con el dobletea casa.
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